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El eclipse total de sol del 12 de agosto de 2026
Se trata del primer eclipse total de sol visto en la península ibérica desde el 30 de agosto de 1905. También es el que inicia un periodo astronómico excepcional conocido como el Trío Ibérico, una sucesión de tres eclipses de sol en tres años consecutivos: 2026, 2027 y 2028. Tras este periodo, no será posible observar otro eclipse solar total desde España hasta 2053. Esta superposición de trayectorias de la sombra lunar es excepcional.
Fotografías por José Manuel Alfaro
La palabra eclipse viene del griego “ékleipsis”, que quiere decir ‘desaparición’, ‘abandono’ y es el fenómeno en el que la luz procedente de un cuerpo celeste es bloqueada por otro cuerpo eclipsante. Hoy día, al hablar de un eclipse normalmente nos referimos al fenómeno astronómico que ocurre cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean, y el cuerpo que está en medio proyecta su sombra sobre el otro. Si la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra, la sombra de la Luna se proyectará sobre alguna zona de la superficie de la Tierra, y tendremos un eclipse de Sol. Desde esa región estaremos a la sombra de la Luna, y veremos el Sol total o parcialmente tapado por esta. Si por el contrario es la Tierra la que se sitúa entre el Sol y la Luna, hablaremos de un eclipse de Luna, porque desde nuestro planeta veremos la Luna oscurecida por estar en la sombra que proyecta la Tierra.
A escala nacional, la visibilidad de dos eclipses solares totales en dos años consecutivos sobre un mismo territorio es una coincidencia orbital sumamente infrecuente. El análisis de los registros astronómicos históricos demuestra que nunca se ha registrado la observación de dos eclipses solares totales en dos años consecutivos en la historia de España.
Este eclipse fué visible como parcial en el norte de Norteamérica, gran parte de Europa y el oeste de África. Comenzó a las 17 horas y 34 minutos (hora oficial en península) en el mar de Bering y terminó a las 21 horas y 58 minutos en el océano Atlántico. Por tanto, la duración total fué de 264 minutos (algo menos de 4 horas y media). La franja de totalidad atravesó el océano Ártico, el noreste de Groenlandia y el extremo oeste de Islandia, y tras cruzar el océano Atlántico se adentró en la península Ibérica cruzándola de oeste a este y pasando por numerosas capitales de provincia desde A Coruña hasta Palma, incluyendo León, Bilbao, Soria, Zaragoza y Valencia. Al estar España situada al final de la franja de totalidad, coincidió con el Sol muy cerca del horizonte.
Por tanto, en España el eclipse se vió como total en casi toda la mitad norte peninsular, mientras que en la mitad sur fué parcial. El primer lugar donde se observó fué Galicia, con el Sol a una altura de 12 grados. El último lugar visible fué Baleares, donde en Palma el eclipse tuvo su máximo unos minutos antes de la puesta de sol, a una altura de apenas 2 grados.
Un eclipse solar total es uno de los espectáculos más impresionantes que puede ofrecernos la naturaleza, y en el «Trio Ibérico» hay dos de ellos (2026 y 2027), además de uno anular (2028). Pero ¿qué se observa ante uno de estos fenómenos? En un eclipse total tendremos una secuencia progresiva (ver foto superior), en la que el disco lunar irá tapando poco a poco el disco solar, hasta cubrirlo completamente. Tras unos pocos segundos o minutos de totalidad, observaremos luego el proceso inverso: la luna se irá desplazando y descubriendo el Sol, hasta que dejen de superponerse y volvamos a observar el disco solar completo.
Podemos ir siguiendo la secuencia del eclipse paso a paso, y ver lo que nos depara cada uno de sus 4 contactos. En primer lugar tendremos lo que llamamos el primer contacto, donde la Luna en fase nueva toca y empieza a superponerse al sol. Se da comienzo a la fase de eclipse parcial, en la que la Luna irá ocultando progresivamente un mayor porcentaje de la superficie del Sol. Esto durará unas decenas de minutos.
Cuando la Luna ya se ha interpuesto casi completamente ante disco solar, solo nos quedará un filo de luz del Sol en el borde de su disco. Unos segundos antes de la ocultación total tendremos un efecto denominado «anillo de diamantes» . Ya se podrá ver un brillo tenue alrededor del resto del disco Sol-Luna eclipsados, y quedará ese fragmento final de luz solar directa en una pequeña zona, por lo que podrá recordarnos a un anillo que tiene engarzado un diamante de gran brillo. Apenas unos segundos después, justo antes de la ocultación total, tendremos aún unos pequeños fragmentos de luz solar, que además ya no serán una línea continua, sino que parecerán una cadena de cuentas de luz. Se llaman perlas de Baily, llamadas así en honor al astrónomo británico Francis Baily, que las describió por primera vez en el eclipse de Sol de 1836. Estas canicas de luz se producen porque la Luna no es una esfera lisa, sino que tiene relieve, como montañas, cráteres y valles. La última luz intensa del Sol que recibimos es la que se filtra a través de los huecos de este relieve en el borde del disco lunar.
Y ahora sí, empieza el segundo contacto y llega la fase de totalidad. La Luna oculta completamente al Sol, situación que durará entre unos segundos y unos pocos minutos, según el eclipse y la ubicación de la persona que observa en la franja de totalidad correspondiente. Durante esta fase lo que veremos será un círculo oscuro, que es realmente la cara en sombra de la Luna, y alrededor un halo de luz tenue que corresponde a la emisión de la corona solar. La corona emite de una forma tan tenue, debido a su baja densidad, que en condiciones normales es imposible verla, porque su brillo es imperceptible en comparación con el de la fotosfera. Esto, sin embargo, cambia en unos momentos muy especiales, como los de la totalidad de un eclipse solar. En este caso la Luna bloquea toda la emisión de la fotosfera, y a cambio el brillo de la corona se hace patente en un espectacular halo.
Cuando llegue a su final tendremos el llamado tercer contacto, es decir, el instante en el que el disco lunar, en su desplazamiento, comience a descubrir el disco del Sol. A partir de ahí podremos vivir a la inversa todo el proceso que nos llevó a la totalidad. El eclipse terminará con el cuarto contacto, el último instante en el que veremos a la Luna y al Sol superponerse en el cielo. Tras ese momento la Luna, que nos habrá regalado este increíble espectáculo, volverá a ser invisible para nosotros en el cielo, y el Sol brillará redondo y pleno con toda su fuerza.
Últimos instantes de la parcialidad. A la izquierda, el anillo de diamantes, en el centro, las Perlas de Baily, a la derecha, se observa una espectacular llamarada solar.
Detalle de la corona solar, visible sólo en la fase de totalidad.
Ficha técnica:
- Cámara: Canon EOS R6 MarkIII
- Objetivo: Canon RF100-500mm f4.5-7.1L IS USM a 500 mm
- Montura: SkyWatcher Star Adventurer 2i WiFi con seguimiento solar
- Filtros: K&F CONCEPT ND100000 (en la fase de parcialidad)
- Autoguiado: No
- Exposiciones: Light (432 con bracketing de 3/5 pasos, f:8, ISO variable)
- Fecha y lugar: 12 agosto 2026, Miño de San Esteban (Soria)
- Procesado: Photoshop CC 2021, RC-Astronomy Software